En este día conoceríamos tres pueblos que se encuentran cerca del Monte Fuji, desbloquearía además una nueva prefectura, me ocurriría una pequeña desgracia y jugaría con la nieve como una niña chica. Aquí te cuento mi viaje a Kofu, Yamanashi y Otsuki.
Perdí el móvil
29 de marzo de 2020
Para contaros esta historia me tengo que remontar al día anterior. Habíamos llegado la noche de antes con la intención de pernoctar en Kofu y así aprovechar mejor el día siguiente. Fuimos en bus hasta allí, hasta aquí todo bien. El problema empezó cuando bajamos: no encontraba mi móvil. Me lo había dejado en el bus. Aquí comenzó una odisea intentando contactar con la empresa de buses e intentando llegar al siguiente destino (tren) antes que el bus. Al final, atención al cliente nos dijo que teníamos que ir a recogerlo a Shinjuku (Tokyo) al día siguiente. El viaje comenzó fuerte.
Un día lluvioso en Kofu
Al despertar al día siguiente descubrimos que estaba lloviendo. Era poca lluvia así que no nos fue ningún impedimento. Nuestra primera parada fue el templo Chozenankokuji, con su gigantesca puerta. En cierta manera resultaba muy acogedor, no sabría explicar el por qué. Por la lluvia, no pasamos mucho tiempo aquí.

Nuestra siguiente parada fue el castillo de Kofu que no se hallaba muy lejos. Ya apenas quedaban algunas reconstrucciones de lo que alguna vez fue. Por culpa del corona no pudimos entrar a una de las torres ya que estaba cerrado para evitar la propagación. Algo que daba rabia sabiendo que éramos los únicos allí. Tiempo después descubriría que este castillo estaba muy relacionado con el escuadrón policial Shinsengumi (1862 – 1868). Ojalá lo hubiera sabido antes.

El torii de madera
Después de esta visita cogimos un tren con destino a Yamanashi. Nuestro objetivo era conocer el torii de madera más viejo de Japón que pertenece al santuario Oimatakubohachiman. Según los registros fue hecho en el año 1514. Lo cierto era que se veía muy viejo, como si estuviera a punto de caerse en algún momento. Me sorprendió ver que los coches pasaban por debajo de él. Creía que estaría más protegido.

Mientras estábamos allí empezó a nevar. Estaba feliz porque en mi ciudad (Jaén), es raro que nieve. En ese momento pensaba que no cuajaría.
Luego visitamos el santuario del torii que iba cubriéndose de nieve a una gran velocidad. Si os soy sincera, estaba tan feliz de ver nieve que no recuerdo casi nada de este santuario. Si no fuera por las fotos pensaría que nunca lo llegué a visitar.
El puente peculiar de Otsuki
Pusimos finalmente rumbo a nuestro ultimo destino: Otsuki. Era la razón principal del viaje. Aquí se encuentra uno de los tres puentes más peculiares de Japón. Para este momento se había formado una capa gruesa de nieve. Así que pasaba casi todo el tiempo parándome para hacer una bola. Cuando llegamos al puente (que estaba lejos de la estación de tren), quedé fascinada. Este puente se caracteriza por tener pequeños tejados los cuales estaban cubiertos de blanco. Como no hacía buen tiempo, éramos los únicos allí, así que lo teníamos para nosotros solos. No llegamos a cruzarlo entero, aunque es gratuito (en comparación a los otros dos: el de Iwakuni y el de Nikko). Sin duda me gustó este lugar.

A la vuelta nos detuvimos en unos cerezos en flor cubiertos de nieve. Yo creo que nunca veré unos tan bonitos como aquellos. Al regresar a Tokyo pasamos por Shinjuku a recoger mi teléfono. Esto fue lo que más rabia me dio. No pude hacer ninguna fotografía durante este día. Lo importante es que pude recuperarlo sano y salvo. Así terminaría mi viaje a Kofu, Yamanashi y Otsuki.
Desafortunadamente pasarían meses hasta mi siguiente viaje:
Japón día 25: Sendai y Date Masamune

