Japón día 46: el mercado de Toyosu

Senkyaku Banrai en Tokyo

En este día conocería una parte de Tokyo que sabía que existía, pero que nunca había decidido visitar. Aquí te voy a contar cómo fue mi visita a Toyosu, donde la famosa subasta de atún, y a Odaiba.

El barrio de Tsukiji

jueves, 6 de noviembre de 2025

Como es habitual cuando suelo hacer algún viaje, me levanté temprano y fui a conocer el mercado de Tsukiji en Tokyo. En este lugar se llevaban a cabo hasta 2018 las famosas subastas de atún, ahora se ha mantenido como un mercado callejero.

La primera parada que hice fue el Templo Tsukiji Hongan-ji, un lugar que siempre había visto desde lejos, pero nunca sabía exactamente lo que era. Como se puede ver en la foto, tiene un estilo completamente occidental. Mezcla elementos de varias religiones (órgano, vidrieras, komainu…) en una combinación de lo más curiosa. En su interior encontramos grandes lámparas de estilo occidental y, si no fuera por las estatuas de Buda, pensaría que estoy en una iglesia.

Templo Tsukiji Hongan-ji en Tokyo
Templo Tsukiji Hongan-ji

Por la noche dicen que el templo queda completamente iluminado, así que tengo muchísimas ganas de regresar. También dicen que las obras seguirán hasta finales de este año (2026).

Justo al lado está el mercado de Tsukiji donde se puede probar muchísimas comidas hechas con pescado fresco. No me esperaba que el lugar fuera tan turístico. Supongo que por su cercanía a Ginza. A veces resultaba difícil caminar, sin olvidar los taxis que pasan por mitad.

Al final de la calle encontramos un pequeño santuario con unas enormes cabezas de leones. El Santuario Namiyoke destaca también por sus omamoris, en los que debes coger dos bolas y dejar una en tu animal del zodiaco. Me gustó muchísimo, especialmente que apenas hubiera gente aquí.

Cabeza de león del Santuario Namiyoke en Tokyo
Cabeza de león del Santuario Namiyoke

La subasta de atún

Dejé atrás Tsukiji y cogí un bus que me dejó en Toyosu. Lo primero que hice fue adentrarme en el propio mercado donde se lleva en la actualidad la subasta de pescado. Hay un museo gratuito que te explica un poco sobre la historia e importancia de dicho mercado en la sociedad japonesa. Lo único malo es que apenas tiene información en inglés.

Después de eso, caminé por los pasillos superiores y vi el lugar exacto donde cada mañana reúnen toneladas de pescado, listas para la venta al por mayor. Esto solo se hace a las 5 de la mañana y yo no estoy tan loca como para venir a presenciarlo. Me conformé con ver el lugar y los vídeos que te muestran todo el proceso. Es impresionante lo limpio que lo tienen todo.

Viajando al periodo Edo

Justo al lado del mercado, han construido una zona imitando las calles de periodo Edo, con cientos de restaurantes de sushi. Tengo que reconocer que lo tienen precioso y muy bien montado. Se nota que lo abrieron hace poco.

Senkyaku Banrai en Tokyo
Senkyaku Banrai

Lo primero que hice fue ir a comer el mejor sushi de mi vida en este restaurante. El precio no es nada económico, pero merece muchísimo la pena. Una calidad excelentísima, muy fresco y delicioso de sabor.

Con la barriguita llena, volví a salir a las calles de Edo. Hay poquísima gente aquí y no entiendo porqué. Tras la comida y el ambiente, este lugar se volvió rápidamente en uno de mis favoritos de Tokyo.

Debajo de la torre hacen espectáculos gratuitos de peleas de samuráis y ninjas. También he llegado a ver conciertos de taikos (tambores japoneses). Estas chicas tienen un espacio justo abajo en el que los visitantes se pueden vestir como samuráis, echarse con espadas o tirar shukiren. Bajé para echar un vistazo de cómo era para poder ofrecérselo a mis clientes. Acabé haciéndome amiga de la muchacha.

Tras despedirme de ella, subí a la octava planta donde tomé un descanso metiendo los pies en aguas termales con vistas a toda la bahía. Sin duda, una experiencia que recomiendo a todo el mundo.

Pediluvio de Senkyaku Banrai en Tokyo
Pediluvio de Senkyaku Banrai

La playa de Odaiba

Antes de que se me hiciera más tarde, cogí un tren en dirección Odaiba. Mi primera parada allí fue el famoso Gundam el cual recordaba mucho más grande. Tras haber visto el que había en Yokohama, este resulta muy pequeño.

Unicorn Gundam de Odaiba en Tokyo
Unicorn Gundam de Odaiba

Tras ello, me dirigí hacia la playa donde pude apreciar el increíble skyline de la ciudad, con el Rainbow Bridge de fondo. A un lado, está también la famosa estatua de la libertad. Acabé el día caminando por la playa de Odaiba, disfrutando las preciosas vistas y tomándome un momento de paz y tranquilidad.

Estatua de la Libertad de Odaiba y el Rainbow Bridge en Tokyo
Estatua de la Libertad de Odaiba y el Rainbow Bridge

Así terminaría mi visita a Toyosu y Odaiba, una joya un poco desconocida.

Mi próximo viaje sería de montaña para disfrutar el follaje otoñal:
Japón día 47: el follaje otoñal del Monte Takao

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