Japón día 34: drift y el castillo de Joso

Castillo Toyoda de Joso

Había dos razones por las que había realizado este viaje: celebrar mi cumpleaños y ver un evento de drift. Lo que no sabía es que acabaría conociendo una nueva ciudad en nuestro camino de vuelta. Aquí te hablo del evento de drift y de mi viaje a Joso.

Evento de drift

22 de enero de 2023

Como iba contando en mi anterior entrada, habíamos pasado la noche en Utsunomiya. Nos levantamos temprano para aprovechar que el hotel incluía desayuno. Era la primera vez que disponía de buffet de desayuno en un hotel japonés, así que me preguntaba qué platos pondrían. Para mi desgracia, parecían todo comidas con fideos, arroz, macarrones… nada dulce, ni leche para el café. Ha sido uno de los peores desayunos en un hotel de mi vida. A mi pareja, por el contrario, le encantó.

Cogimos el coche y fuimos hasta el circuito de Tsukuba. Durante ese día había un evento de drift en el que cualquiera podía participar. Fue una locura ver cómo los coches corrían a toda pastilla y tomaban las curvas derrapando.

Durante el evento, lo que más llamó mi atención fueron un grupo de más de diez Lamborghini de colores que se expusieron todo en fila.

Aunque para mí, lo mejorcito del evento fue un puesto de hamburguesas brasileras. Aunque esperamos casi una hora de cola, mereció la pena, estaban deliciosas.

Perdonad si no subo ninguna foto del evento, pero es que solo grabé vídeos para el instagram.

Sorpresa a la vuelta

Recuerdo que regresamos a casa mucho antes de que terminara el evento, no queríamos volver tarde. Cuando pasábamos cerca de una ciudad vimos un castillo a lo lejos y decidimos acercarnos a verlo. Se trataba de castillo de Joso. Una reconstrucción moderna de un viejo castillo convertido en un museo gratuito.

Castillo Toyoda de Joso
Castillo Toyoda de Joso

Decidimos aprovechar y entrar. La verdad es que resultó ser un museo muy completo y moderno. Con reconstrucciones de las antiguas viviendas japonesas, maquetas, armaduras de samuráis… Poseía además una biblioteca bastante grande.

Subimos hasta la última planta donde había un mirador. Subí con la esperanza de poder ver el Buda de Ushiku, la estatua más grande de Japón con 120 metros de altura, ya que estábamos relativamente cerca. Sin embargo, no lo vi. No sé si porque estaba un poco nublado o no me guie bien con el GPS.

Vistas desde el Castillo Toyoda de Joso
Vistas desde el Castillo Toyoda de Joso

Cuando volvimos a bajar, me quedé perpleja con el esqueleto de un mamut que había en la primera planta. Parar para descubrir este sitio fue un auténtico acierto. Tras esto, volvimos a casa agotados.

Mi siguiente viaje sería a un lugar que ya había visitado años atrás:
Japón día 35: regresando a Yokohama

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