Japón día 16: Kyoto y su pabellón dorado

Templo Kinkaku-ji, el pabellón dorado de Kyoto

Kyoto es una de las ciudades más bonitas y conocidas de Japón, estaba claro que la visitaría durante mi estancia en la región de Kansai. Aquí te cuento sobre mi primer viaje a Kyoto.

El bosque de bambús

25 de noviembre de 2019

Llegamos a Kyoto a las 7:30 tras un buen madrugón. Nuestro objetivo era ver los puntos más al norte de la ciudad por lo que empezamos en uno de los lugares más fotografiados: Arashiyama, también conocido como el bosque de bambús.

Arashiyama en Kyoto
Arashiyama en Kyoto

Fue como cambiar de mundo, los bambús te encierran y bloquean la luz del sol creando una atmosfera peculiar. Es curioso que, a pesar de la hora, estaba lleno de gente, lo que hace que pierda todo el encanto mágico. Nos recorrimos todo el camino y debo reconocer que se me hizo bastante corto. Echamos en torno a media hora tomándonoslo con calma.

Pagoda del templo Ninna-ji en Kyoto
Pagoda del templo Ninna-ji en Kyoto

Tras eso cogimos el tren hasta el templo Ninna-ji donde paseamos por los terrenos y, al contrario que Arashiyama, lo hicimos completamente solos. Recuerdo que entramos a uno de los edificios, pero no recuerdo haber pagado, así que no estoy segura de a cuál accedimos.

El jardín zen más famoso

Muy cerca se encontraba el templo Ryoan-ji, que posee el jardín de rocas más famoso de todo Japón. Lo primero que vimos fue un precioso estanque cubierto de árboles con sus hojas rojas. Este sería uno de los primeros paisajes otoñales que vería en la ciudad. Sin duda todo el camino hasta llegar al templo fue precioso.

Camino al templo Ryoan-ji en Kyoto
Camino al templo Ryoan-ji en Kyoto

El templo, por el contrario, no era nada del otro mundo. Había bastante cola para acceder al jardín. Como a mí este tipo de jardines no me suelen gustar, lo encontré bastante decepcionante. Mi cabeza seguía aún pensando en los paisajes del estanque que habíamos visto.

Jardín zen del templo Ryoan-ji en Kyoto
Jardín zen del templo Ryoan-ji en Kyoto

El pabellón dorado

Nos pegamos una buena caminata hasta llegar a otro de los puntos más famosos de Kyoto: el templo Kinkaku-ji, también conocido como el templo del Pabellón Dorado. Una vez más, había tantísima gente que no podíamos ni observar el precioso pabellón. Es increíble lo masificado que está Kyoto (no me quiero ni imaginar en estos últimos años).

Templo Kinkaku-ji, el pabellón dorado de Kyoto
Templo Kinkaku-ji, el pabellón dorado de Kyoto

Después de esperar un buen rato, conseguimos abrirnos paso entre la multitud y pudimos observar el estanque con el templo al fondo. Es increíblemente precioso, pero es un suplicio poder disfrutarlo. Tras sentirnos satisfechos, dimos una vuelta por los alrededores. La verdad es que el pabellón desaparece una vez te alejas del estanque, lo cual es una pena.

Al salir de este templo encontramos muchos puestos de recuerdos donde te daban a probar, así que nos aprovechamos como buenos españoles y fuimos probando de todo para irnos desayunados.

Nuestra penúltima parada del día se la dedicado al templo Kitano Tenman-gu, que aunque el templo no era nada del otro mundo, se estaba llevando a cabo un mercadillo lleno de antigüedades japonesas.

El templo del Shinsengumi

Cualquier persona hubiera terminado la visita con el castillo de Nijo en su primer viaje a Kyoto, pero yo, como buen fan del Shinsengumi, decidí cambiarlo por el templo Mibudera. Este templo fue en su momento el cuartel del Shinsengumi, una fuerza policial de 1863 – 1868. El templo en sí era uno normal, nada destacable. Sin embargo, justo en frente, había un espacio (al que había que pagar para acceder) dedicado a este escuadrón.

Lo primero que encontramos era una tienda con productos relacionados con el Shinsengumi, tras pasar la tienda, un patio con un estanque. A un lado, una piedra con la letra de una canción dedicada a este grupo, había un botón para hacerla sonar. Pero el mayor punto fuerte era la tumba dedicada a Kondo Isami. Esta sería la primera que visitaría de las varias que existen en Japón. Aprovechamos para dejar nuestras firmas en el libro de visitas.

Estatua de Kondo Isami en el templo Mibudera de Kyoto
Estatua de Kondo Isami en el templo Mibudera de Kyoto

Justo en frente del templo está el templo Shintokuji que sirvió también como base del Shinsengumi y fue el lugar donde Yamanaki Heisuke cometió Seppuku. Al lado del Mibudera tenemos la residencia de la familia Yagi, primer lugar donde los alojaron cuando llegaron a la ciudad como el Roshigumi. Además, aquí fue donde acabaron con la vida de Serizawa Kamo. No entré a este último y me arrepiento mucho ahora. Lo que sí hice fue comprar un imán con el símbolo del escuadrón 誠 como recuerdo.

Quiero volver de nuevo a este lugar.

Cenando en Osaka

Antes de las 17:00 volvimos a Osaka, estábamos reventados después del día tan largo. Paseamos por la calle Dotonbori a la que no le saqué ninguna foto este día. Nos metimos en un bar donde probamos el plato estrella de esta ciudad: el takoyaki, bolitas de pulpo. También pedimos un plato enorme de yakisoba para comer entre todos. La comida estaba muy buena, pero recuerdo que el servicio fue pésimo. No sé si fue porque éramos extranjeros.

Takoyaki
Takoyaki

Así daría por finalizado mi primer viaje a Kyoto.

Al día siguiente volveríamos a seguir descubriéndola:
Japón día 17: el Kiyomizudera y Fushimi Inari de Kyoto

Artículos recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *