Entre las muchas excursiones de un día que puedes hacer desde Sevilla, hay una un poco desconocida. Este lugar destaca por su necrópolis romana, sus girasoles y por su propia Giralda. Aquí te cuento mi viaje a Carmona.
La necrópolis de Carmona
21 de julio de 2018
Nos levantamos a buena hora, con un sol abrasador en el cielo. Tras terminar de prepararnos, salimos hacia la estación de Santa Justa donde cogimos un bus con dirección a Carmona. O eso creo, porque siendo sinceros, apenas recuerdo muy bien este viaje.
Nos plantamos en Carmona tras una hora de trayecto. Nuestra primera parada era su conjunto arqueológico, formado por una necrópolis y un anfiteatro romanos. Aunque era sábado, no había nadie aquí, y es que en verano, Sevilla es el mismo infierno.
La entrada al recinto era gratuita para los europeos y el recinto era gigantesco. Desafortunadamente, sin sombra para resguardarse, lo cual hizo la visita un poco insufrible. Eso no nos detuvo y fuimos viendo todos los restos que nos íbamos encontrando, donde destaco la Tumba de Servilia.

Caminar por su interior fue mucho más agradable, ya que ya la piedra bajaba la temperatura. Además de la tumba de Servilia, me llamó la atención la Tumba del Elefante. Es curioso cómo este animal tiene representación aquí, con una escultura.
Acabamos echando aquí toda la mañana. Un sitio muy recomendable.
Paseando por Carmona
Después de esto, dimos un paseo recorriendo algunos de los puntos más emblemáticos del pueblo. Durante este paseo me pareció ver la Giralda de Sevilla. Al principio no podía creerlo, pero sí. En la Iglesia de San Pedro había una torre muy similar a la Giralda, coronada con su Giraldillo. Creo que el hecho de no haber encontrado información en internet sobre esto, hizo que me sorprendiera mucho más.
No recuerdo muy bien qué otras cosas vimos, aunque tengo apuntadas el Hipogeo Romano de la Calle San Felipe y el Alcázar del Rey Don Pedro. Lo único que recuerdo bien fue la muralla, especialmente la Puerta de Córdoba, pues es lo único de lo que tengo foto.

Es muy probable que, a causa de las altas temperaturas, decidiera volver pronto a Sevilla a refugiarme en el aire acondicionado.
Mi siguiente viaje sería mucho más emocionante, lleno de historia y naturaleza, aunque no lo haría hasta al año siguiente:
España día 9: Antequera y el Torcal

