En mi último día por tierras asturianas fuimos a ver los famosos Picos de Europa. Unos paisajes de ensueño. La tarde la pasaríamos despidiéndonos de la capital. Aquí te cuento cómo fue mi viaje a Oviedo y al mirador del Fitu.
Antes de comenzar, esta es posiblemente la entrada más corta de mi diarios. La razón de ello es que han pasado ya diez años y no soy capaz de recodar los detalles, así que lo he comentado de manera resumida.
El mirador del Fitu
23 de julio de 2015
En nuestro último día en Asturias, aprovechando el buen tiempo, fuimos a conocer el mirador del Fitu. En nuestro camino hicimos una parada en Villaviciosa que, lamentándolo mucho, no recuerdo nada de este pueblo.

Del mirador me acuerdo muy bien porque tenías unas vistas impresionantes del mar y de las montañas. A lo lejos vimos los famosos Picos de Europa. A día de hoy ha sido una de las vistas más bonitas que he tenido la suerte de ver en mi vida.
Descubriendo Oviedo
Llegada la tarde fuimos a pasear por Oviedo, por los lugares que nos habían faltado el primer día. Empezamos por la catedral de estilo gótico que he de reconocer que no destaca demasiado. Me pareció bastante pequeña comparándola con las que mejor conocía (las de Jaén y Sevilla).

Luego fuimos paseando hasta llegar a la Plaza de la Constitución donde se encuentra el Ayuntamiento y la Iglesia de San Isidoro El Real. También aprovechamos para ver tiendas antigüedades.
No recuerdo dónde comimos o cenamos este día, pero sí sé que después de cenar fuimos a ver la Fuente de Foncalada, una fuente prerrománica.

Así acabaría mi viaje a Oviedo. Al día siguiente cogeríamos un avión para volver a Andalucía.
Solo puedo decir que me quedé con muchísimas ganas de seguir descubriendo Asturias y el norte de España en general. Reconozco que me robó el corazón.
El siguiente viaje lo haría por mi tierra:
España día 4: Úbeda y Hornos de Segura

