España día 1: primera vez en Asturias

La iglesia de la Universidad Laboral de Gijón

La provincia de Asturias fue mi primer contacto con el norte de España y, posiblemente, el que puedo considerar mi primer viaje como tal. Hasta este momento solo había tenido pequeñas escapadas y excursiones con la escuela, este fue mi primer gran viaje. Aquí te cuento mi viaje a Asturias.

Antes de nada pido disculpas si las descripciones o detalles son escuetos, este viaje fue hace 10 años y no recuerdo los detalles. La razón por la que hablo sobre él es porque me gustaría guardarlo como recuerdo.

Las iglesias prerrománicas

21 de julio de 2015

La noche anterior habíamos aterrizado en el Aeropuerto de Asturias. Esta había sido mi primera vez montando en avión, así que estaba nerviosa y emocionada a partes iguales. Me gustó la experiencia. La noche la pasamos en un hotel de Oviedo, cerca de su catedral.

Por la mañana vinieron a recogernos, haríamos el viaje acompañados de dos oriundos de Asturias (dos jubilados amigos nuestros), expertos en su tierra encantados de enseñarnos todos sus encantos.

Iglesia de Santa María del Naranco de Oviedo
Iglesia de Santa María del Naranco de Oviedo

El tiempo no acompañaba en absoluto, estaba todo nublado con una espesa niebla, pero aún así, subimos hasta las iglesias prerrománicas: la Iglesia de San Miguel de Lillo y la Iglesia de Santa María del Naranco. Ambas situadas en la falda sur del monte Naranco de Oviedo. Recuerdo que me dijeron que la segunda era la primera iglesia prerrománica de toda España, pero según estoy viendo en internet, hay otra más antigua.

Me hubiera encantado que hubiera hecho buen tiempo y poder observar la ciudad de Oviedo desde allí, pero una espesa niebla no nos dejaba ver nada. Una pena.

La siguiente parada fue la iglesia de San Julián de los Prados situada dentro de la ciudad. Me pareció más simplona en comparación a las anteriores, como que se parecía más a las iglesias que conozco.

Iglesia de San Julián de los Prados de Oviedo
Iglesia de San Julián de los Prados de Oviedo

Paradita para comer

De camino a nuestro siguiente destino, dejando atrás Oviedo, hicimos una parada para comer. Era la primera vez que probaba la comida asturiana así que estaba emocionada y preocupada (en este año era muy delicada para comer).

Fabada asturiana
Fabada asturiana

No recuerdo a dónde fuimos exactamente, pero según uno de nuestros dos guías, era donde servían el mejor arroz con leche. El primer plato fue la famosa fabada asturiana. Nunca me habían gustado los platos de este tipo, pero este me encantó. Estaba muy bueno.

De postre probamos el famoso arroz con leche. También era mi primera vez y me gustó tanto, que tiempo después acabaría haciéndolo por mi cuenta. Jamás pensé que el arroz como postre estuviera tan delicioso. Lo más llamativo fue que la parte de arriba estaba quemada, dándole un sabor caramelizado y una textura crujiente.

Arroz con leche asturiano
Arroz con leche asturiano

La laboral

Con la barriguita llena llegamos a nuestra ciudad asturiana: Gijón. Nuestro objetivo era conocer la universidad Laboral. Me pareció enorme y muy bonita, me recordaba en parte al Rectorado de la Universidad de Sevilla. Me hubiera encantado estudiar en un lugar así.

La iglesia de la Universidad Laboral de Gijón
La iglesia de la Universidad Laboral de Gijón

Lo más llamativo era la Iglesia en cuya entrada había unas cúpulas con las constelaciones. Me pareció algo original y muy bonito. Recuerdo que a uno de los guías le gustaba el tema y comenzó a hablarnos de cada constelación.

Cúpula con las constelaciones de la iglesia de la Universidad Laboral de Gijón
Cúpula con las constelaciones de la iglesia de la Universidad Laboral de Gijón

Los acantilados de Cabo de Peñas

Nuestra siguiente parada fue el puerto de la ciudad Candás donde conocí el Mar Cantábrico. Fue una breve visita de menos de una hora pues estaba de camino hacia nuestro destino final: Cabo de Peñas.

Acantilados de Cabo de Peñas
Acantilados de Cabo de Peñas

En Cabo de Peñas fue la primera vez que vi acantilados. El presenciar cómo las olas rompían contra los muros resultó ser una experiencia emocionante. Además, aunque estuviera nublado, el agua tenía un azul turquesa precioso.

Estuvimos recorriendo gran parte del cabo observando también los campos verdes de Asturias, algo que definitivamente me enamoró. En comparación a los paisajes secos de Andalucía, Asturias es pura naturaleza.

Cabo de Peñas
Cabo de Peñas

Recordando ahora esos momentos que pasé allí, viendo las fotografías y vídeos que hice, solo puedo decir que es un lugar precioso.

No recuerdo bien dónde cenamos o qué hicimos durante la noche. Lo que sí recuerdo es que hasta ese momento Asturias me había conquistado.

Al día siguiente seguiríamos descubriendo más pueblos de la cena:
España día 2: Mieres y la sidra

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