Habían pasado muchísimos meses desde mi último viaje. Para este momento, la situación con el corona había empeorado considerablemente. Sin embargo, un día me levanté y me dije: tengo que aprovechar. Así fue como me embarqué en esta corta excursión. Aquí te cuento mi viaje a Sakado.
El templo taoísta más grande de Japón
20 de septiembre de 2021
Hay mucha gente que conoce la ciudad de Kawagoe, lo que pocos saben es que justo al lado, en la ciudad de Sakado, se encuentra el templo taoísta más grande de todo Japón. Mi objetivo era visitarlo. Fue un viaje largo en tren ya que yo siempre suelo usar los más baratos (y lentos) para mis viajes. En torno a las 10:20 me planté finalmente en Sakado. Al salir de la estación de Wakaba, lo único que tuve que hacer fue andar en línea recta durante 40 minutos.

Para mi desconcierto, poco a poco las viviendas y comercios iban desapareciendo y me adentraba cada vez más en el campo. Llegué a creer que me había equivocado y este lugar no existía. Hasta que lo vi a los lejos: el templo Seitenkyu. Es realmente impresionante cómo se planta en mitad de la nada una estructura tan grande y de un color tan llamativo: amarillo chillón. Nunca antes había visto un templo chino como este. Los más parecido eran tan vez el templo chino de Bruselas o los del barrio chino de Yokohama. Sin embargo, este le daba mil vueltas.
Compré la entrada que costó 500 yenes (que me pareció un poco cara) y nada más poner un pie dentro, me pasé todo el tiempo echándole fotos. Estaba realmente impresionada. Creo que hasta la fecha es uno de mis templos favoritos del mundo. Me paseé por todo el recinto y subí a unas de las torres para ver los decorados de cerca. Tuve la suerte de que apenas había visitantes. Así que sentí que podía disfrutar de todo el templo para mí sola. Sin duda es un templo que recomiendo.

Cada hora suelen tocar el tambor principal. Al principio planeé quedarme para presenciarlo, pero finalmente me cansé porque hacía mucho calor. Me despedí de este peculiar templo y caminé de nuevo durante 40 minutos hasta la estación. En el camino me crucé con un camino de árboles altísimos que daban muchísima sombra. En esta zona de la ciudad parecía haber muchas personas. Me quedé con las ganas de caminar un poco por aquí. La razón por la que me iba, es que planeaba visitar una zona de Tokyo: el barrio Itabashi.
La tumba de Kondo y Nagakura
Si llevas mucho leyendo mi blog sabrás que soy una fanática del Shinsengumi (una fuerza policial de Japón de los años 1862-1869). En Itabashi se encuentra la tumba de Kondo Isami y de Nagakura Shinpachi. Se encuentra justo al lado de la estación, es un espacio muy pequeño con un par de monumentos dedicados al Shinsengumi. La verdad es que lo disfruté muchísimo aunque no haya mucho para ver.

Antes de continuar, hice una parada en un Coco Ichibanya para comer. Luego, caminé un poco hasta llegar al templo Jutokuji, que en teoría, se encargan de administrar la tumba de Kondo Isami. Lo que más me sorprendió de este sitio no fue el templo, sino una estatua grande de Kannon que no sabía que existía hasta que me la encontré nada más cruzar un puente. El hecho de no haberla visto antes en ninguna fotografía hizo que me maravillara aún más.

Después de eso, volví a la estación para buscar un sello especial conmemorativo de Kondo. Para mi desgracia, ya lo habían cambiando. Fue aquí donde conocí a un hombre que hacía streaming e iba recorriendo Japón en bicicleta recogiendo los sellos de las estaciones. Me ayudó a preguntarle a los encargados de la estación si el sello que buscaba estaba en otra parte. Fue super amable conmigo. Recuerdo que esa noche le busqué el directo y pude verme en él.
Mi viaje sin embargo, no acababa. En mi camino de vuelta en el barrio de Shinjuku, busqué el lugar donde se encontraba el Dojo que dirigía Kondo antes del Shinsengumi. Ahora solo queda una simple placa, pero fue emocionante saber que estaba en un lugar con tanta historia. Después de esto, volví a casa dando por finalizada mi pequeña escapada.
El siguiente viaje sería con una amiga japonesa a un lugar muy peculiar:
Japón día 28: el centro espacial de la JAXA de Tsukuba

